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Matérika 14

Abel Castro

Felo García y sus jardines de la provocación…

Conversa entre Alfonso Peña & Abel Castro


Un aspecto fundamental en la creación de Rafael Ángel “Felo” García es el análisis de las propuestas artísticas y su relación con la “libertad creativa”. Sus diseños arquitectónicos, sus pinturas, esculturas, bocetos y dibujos, lo mismo que sus ensambles matéricos, presentan similitudes y concordancias temáticas y formales…

Lo anterior es digno de mención, o se remarca al observar que sus propuestas arquitectónicas (lenguaje ornamental eco poético) se emparenta con sus “exposiciones” con la temática del tugurio y la miranda profunda sobre los asentamientos marginales… Del modo que se observe veremos que en los bosquejos de Felo existen y coexisten una red de encuentros y reencuentros… Llámese una pintura abstracta de corte expresionista, un grabado en metal con tira líneas arquitectónico, un misterioso objeto tridimensional, o un llamativo ensamble matérico/arquitectónico… Y mucho más…

Como planificador urbano que es, sus “paisajes” urbanos están dotados de gran versatilidad; sobre las telas blancas, encontramos los chorreos de acrílico, un enjambre de antenas de TV, una canoa agujereada con cabezas de clavos retorcidos, cables primarios enroscados sobre sí mismos, plastas de pintura, trazos, líneas, manchas, vértices, impresiones sobre impresiones,  las huellas de sus manos… Realidades paralelas y micro mundos mágicos, lo mismo que telarañas como colmenas…

Pero Felo no fue solo artista, arquitecto, futbolista; también recorrió los enjambres de carreteras nacionales a lo largo de varias décadas en una motocicleta acompañado de un amigo escultor; cuando el tiemplo no le alcanzó –para sus innumerables quehaceres– se  convirtió en “piloto”  de avioneta y abordó los aires, y ¿cuántos de sus congéneres conocen de su entrañable vínculo con el agua de los océanos?, a lo largo de los años se sumergió entre rocas escarpadas y arrecifes para configurar alguno de sus períodos artísticos…

¿Buscador de utopías? No hace falta extenderse en sus propuestas para entender y ¡admirar! como dotó a la educación, a la niñez, de escuelas con infraestructura amigable con el medio ambiente; no podemos olvidar sus propuestas avanzadas y lúcidas ¡labor de investigación junto a otros planificadores urbanos! y como era de suponer la respuesta de los políticos de turno fue la negación. En diversos proyectos arquitectónicos está su mano culta: estadios de fútbol (Ciudad de Alajuela) y la gema en la UCR (Estadio Ecológico), cualquier persona que visite estas instalaciones se siente identificado y atraído por el diseño arquitectónico donde la Naturaleza ostenta un perfil preponderante con formas orgánicas, y el paisaje del entorno dialogante con los primeros caminantes de la mañana…

Sin embargo, se considera que su proyecto más ambicioso es su propia casa. Se trata de su mayor utopía, planificada y construida en los márgenes del río Torres en barrio Escalante. Se trata de un tejido de espacios equilibrados, galerías, estudios, talleres, contraposición de luces, plantas verde sepia que sobresalen en los diversos niveles, en las terrazas… Sus obras artísticas y “arte objetual” en las pulcras paredes, con colores, figuraciones y abstracciones sugerentes...

¡La mano cálida del Maestro al recibir amigos y conocidos! [A.P.]


ALFONSO PEÑA

Abel, para nuestros lectores, será de mucha importancia saber de qué modo fue el encuentro que tuviste con Felo García, conociendo que desde un inicio fuiste más que un discípulo… Y no se exagera en esa afirmación, ya que desde hace años vos lo acompañás a eventos culturales, presentaciones, y sostienen pláticas sobre diversos temas…

ABEL CASTRO

Me tocó la suerte de encontrarme con Felo García en el año 1992. Recuerdo que nos reuníamos en el bar Buenos Aires, en el tiempo que lo administraba Rafael Méndez, conocido como “Cheo”.  Felo, tenía la costumbre de llegar los lunes… Él lo llamaba lunes de “lunáticos”, y ese día era muy especial, ya que llegaban muchas personas a hablar con él, a discutir y a pedir consejo sobre muchos temas. Sin embargo era un ámbito, no como de cantina común, sino era una “cantina” pero de “ambiente cultural”, de discusión, de intercambio, de conocimiento.  Llegaba mucha gente: don Víctor Miranda, el arquitecto Héctor Chavarría, el arquitecto Klochkop, Gustavo Martín, en fin, podemos agregar mucha gente del grupo de la Buenos Aires.  

Esa cita se volvió infaltable, de todos los lunes, y era realmente muy, muy edificante, encontrarse con Felo y formularle preguntas… Los contertulios le preguntábamos  sobre cualquier tema y él daba su punto de vista, desarrollaba el tema y al final concluía con algo muy creativo, proponiendo un proyecto o acordándose de algunos de sus proyectos no construidos, refiriéndose de algún proyecto en específico que él propuso o que se quedó a medias o que al fin se realizó.

Es en esa época en donde yo tengo mi primer encuentro con él, por supuesto para mí fue muy importante. Yo ya conocía su trayectoria, su versatilidad y para mí fue de primordial importancia estar ahí y conocerlo, luego, a lo largo del tiempo nos hicimos amigos, eso más o menos tres años de estar reuniéndonos los lunes. Recuerdo que en algún momento nos correspondió trabajar juntos, y  luego lo hicimos durante varias oportunidades… Felo, me ha asesorado muchísimo en proyectos que yo he asumido, sobre todo en el Colegio de Arquitectos, en primera instancia cuando fui secretario del Colegio de Arquitectos en el 2002, muchos de los proyectos que yo presenté fueron inspirados o decididamente propuestos por Felo en su momento, eso nos ayudó a promover muchísimo la interacción con los agremiados, con el proyecto: “Arquitectos – Artistas”.  La primera edición fue  memorable porque tuvimos la presencia de Felo con su obra y él estuvo conversando de la relación entre la pintura y la arquitectura; también tuvimos  la presencia de Jacques Sagot, quien interpretó al piano (un piano de cola que logramos conseguir prestado en el Hotel Costa Rica) algunas melodías y nos habló de la relación entre la música y la arquitectura,  y de que la arquitectura era “música como congelada”; otra vez tuvimos a Rogelio López, el bailarín de danza moderna…;  también al arquitecto Ivo Bonilla, escultor  que nos conversó de la relación entre la arquitectura y la escultura; igual, al arquitecto Héctor Chavarría,  que nos habló de sus libros… Esto es solamente una pequeña muestra de lo que hemos realizado juntos.

Una buena costumbre fue comenzar a acompañarlo a los eventos culturales y artísticos, a las inauguraciones de pintura, a los lanzamientos de libros, conferencias, etc, te podés imaginar que Felo, por supuesto, tenía cualquier cantidad de invitaciones a todas las exposiciones y eventos y aún en la actualidad, asiste y siempre es bienvenido y es un artista muy querido.

En 1971, en medio de una gran conmoción, Felo García, Jorge Bertheau y Edgar Brenes, logran que la UCR apruebe la creación de la Escuela de Arquitectura, y que de ese modo, Felo se convierta en el primer decano.  ¿De qué modo ubicás esa circunstancia para la arquitectura costarricense?

Bueno esto es importantísimo, porque nuestro país, como sabemos, no tenía Escuela de Arquitectura. Los arquitectos costarricenses iban a estudiar a Estados Unidos, en principio a Europa, posteriormente a México y finalmente a Brasil. Ese es el orden, en fin, no teníamos una Escuela que fuera a transmitir una identidad costarricense, una identidad propia, a los graduados arquitectos, y bueno, esta lucha que dieron estos tres grandes arquitectos costarricenses, tuvo que ver también con la relación que ellos tenían con la ACA, (Asociación Costarricense de Arquitectura), donde Felo fue también presidente en ese momento y donde uno de los objetivos que se propusieron realizar fue la creación de la Escuela de Arquitectura, asimismo  la creación del Colegio de Arquitectos. Con el tiempo esto desembocó en el Colegio de Ingenieros y de Arquitectos, porque en un principio existía sólo Colegio de Ingenieros (Hago la aclaración que Felo nunca quiso incorporarse al Colegio de Ingenieros). Por lo tanto, el registro de incorporación de Felo tiene una fecha muy posterior, que no se relaciona con la edad de él, dado que él se incorporó cuando ya existía el Colegio de Ingenieros y de Arquitectos.

Creo que es importante aclarar varios asuntos, cuando Felo toma la presidencia de la ACA se propone:

Crear el Colegio de Arquitectos, al final lo que se crea es el Colegio de Ingenieros y de Arquitectos, que posteriormente deviene en el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos, lo que tenemos hoy en día. También logra fundar La Escuela de Arquitectura de la UCR.

Estos son dos eventos paralelos muy importantes en los que Felo tuvo el apoyo de Jorge Bertheau y Edgar Brenes. Definitivamente es un hito en la historia de la arquitectura costarricense, la creación de la Escuela… Cambió todo… Hubo otra percepción… Otra perspectiva…

En la actualidad se escuchan pasajes, historias y anécdotas de la fundación de la Escuela de Arquitectura. Se comenta que era un ámbito lleno de imaginación y creación, contestatario y plural… y como se dice en el medio universitario: “Levantaba bronca…”

Eso fue así… Se podría hablar muchísimo, se podrían hacer hasta libros, pero hay un asunto que tengo que destacar, y es que los tres arquitectos que mencionamos en la pregunta anterior, fueron a estudiar pedagogía y metodología de la arquitectura a Londres, Inglaterra… Ellos regresan con una visión mucho más actualizada de lo que debe ser la educación… y entonces hablan de “aprender a aprender”, ¿por qué “aprender a aprender”?, porque venimos deformados con una educación memorística de la escuela y el colegio, y teníamos que darnos cuenta que hay que cambiar… Tenemos que cambiar el “casete” de aprender de esa manera, para aprender de una manera investigativa, no creyendo lo que nos dicen, sino cuestionando todo lo que nos dicen, ¿no?, por eso se hablaba de “aprender a aprender”… y de “aprender haciendo”… aprender de nuestra realidad, aprender de nuestro medio, o sea, no creer lo que nos decían, sino realmente vivirlo…

No repetir mecánicamente lo que dice un cuaderno, o un libro…

Exactamente… investigar, revisar ¿cuál es la realidad costarricense?, de hecho en el primer año la Escuela de Arquitectura mandaba a los alumnos a hacer seminarios o investigaciones a los pueblos alejados de Costa Rica para aprender la realidad nacional, y entender de primera mano qué era lo que se estaba dando y qué era lo que se estaba requiriendo, es decir, no era lo que dice un cuaderno, como vos me acabás de repetir muy bien, sino aprender realmente qué es y entonces dar una solución real para esa realidad, para este país… Eso hace la diferencia entre capacitarse y educarse.

Eso alarmó a las autoridades universitarias…

Alarmó muchísimo porque entonces se iban grupos mixtos, hombres y mujeres, a hacer investigaciones a lugares en donde a veces ni siquiera había donde quedarse o les tenían que prestar una escuela para poder dormir ahí, donde a veces no había una ducha, una manguera, el baño era una calamidad… los de antes, una letrina, pues…  Me parece que en esa época el país no estaba preparado, o la universidad no estaba preparada para este tipo de experiencias educativas, que de cierta manera creo que eran muy avanzadas para la época…

Al constituirse Felo García en una especie de “iluminado” en las diferentes disciplinas en las que intervino, vos considerás que Felo llevaba la “voz cantante y sonante”, como reza el dicho popular. Se cuenta que era de armas tomar…

Sí, así es… Bueno, no sólo muchos colegas y amigos lo consideramos, sino que Felo me lo ha dicho, en varias ocasiones, que sí le tocó dar muchas luchas, ya mencionamos dos, la fundación del Colegio de Arquitectos, la fundación de la Escuela de Arquitectura… Sumemos la creación del Ministerio de Cultura (Artes y Letras), desde el inicio Felo soñaba y luchaba para que la “cultura” le llegara al pueblo, a todo el país… Luego fundó el “Grupo 8”, y con eso rompió esquemas, los ocho artistas se volaron los esquemas anquilosados de la pintura del paisajito, la academia, los pintores neoclásicos… Según su Manifiesto: “Sacar la pintura de las casas de abolengo y proyectar el arte y la cultura al pueblo…” Y desde Artes y Letras, sin recursos, poniendo dinero de su bolsa, proyectaba el arte y la cultura por todo el país… Era la danza, el teatro, la poesía, la pintura, la música, en parques y pueblos remotos…Recuerdo las palabras de Miguel Salguero “No es el teatro de García Lorca, es el teatro de Felo García”. Miguel estuvo muy cerca de Felo, en la organización de las “giras culturales”, por eso pronunció esa frase emblemática…

Felo en esa época se movía en muchos frentes,  tenía tantas cosas que hacer que a veces se iba por la mañana en avioneta, llegaba a Santa Cruz, Guanacaste, y se devolvía el mismo día, inauguraba el festival, la muestra, lo que estaban haciendo, y se devolvía el mismo día, porque estaba atendiendo muchas cosas al mismo momento, bueno, tenía el apoyo, en el Colegio de Arquitectos y en la Escuela de Arquitectura, Jorge Berthau y de Edgar Brenes,  es verdad, pero sobre él recaía toda la responsabilidad… Le tocaba como la “figura principal”, tuvo enfrentamientos con las autoridades universitarias, con las autoridades del Colegio, las autoridades del gobierno en su momento…

Al caminar por la ciudad de San José se nota y se siente un caos innegable: falta de planificación urbana, pésima iluminación, la basura campea por las esquinas, y hay un tráfico endemoniado.  Hago un parangón con un poema de Carlos Martínez Rivas de  los 70 La civilización del parqueoLa Biblioteca Nacional de Costa Rica, que fuera Madre Nutricia para nosotros, poetas en cierne, con caras frescas, en los años 40; La biblioteca Nacional de don Julián Marchena, en demolición, ahora, en los años 70, ante nuestros ojos, para dar lugar a un Parqueo.”

En esos mismos años Felo García, con ojos de vidente, propuso la conservación del casco urbano y un importante proyecto de planificación.  Por supuesto que la respuesta que le dieron fue la negación. ¿De  qué modo defines este hecho?

Me parece que es un tema muy complejo, pero es cierto, en conversaciones que hemos tenido con Felo, Edgar y Jorge… acerca de esta proyección y realización, trata de un proyecto que ellos realizaron, junto con ocho o diez arquitectos más…

Entre otros el arquitecto Ardón, cito al arquitecto Crespo…, algunos que desgraciadamente se me olvida el nombre, pero que Felo podría ayudarnos… Se propusieron, por iniciativa propia de ellos, realizar un plan de desarrollo y diseño urbano para el casco central de San José.  Ese fue un proyecto que duró aproximadamente un año, que se trabajó en la casa de Felo, él prestó las instalaciones físicas para que se reunieran, hicieron una maqueta muy grande, habían algunas propuestas muy interesantes, voy a mencionar algunas nada más, se estaba hablando de bajar las avenidas medio nivel y subir las calles medio nivel en las intersecciones, es decir, evitar los semáforos y los altos, que hubiese un tránsito fluido… o sea, eso te da un nivel completo, para poder pasar de un lado a otro sin tener problemas, o sea, estaba resolviendo las intersecciones y dándole continuidad al tránsito vehicular, eso es muy importante… por otro lado, utilizando esa depresión que se estaba dando en las avenidas, se proponían en algunas cuadras, parqueos subterráneos, debajo de los parques…

Y terrazas…

Efectivamente, de manera tal que se estaba resolviendo también la problemática de los parqueos, ya que ahí se mencionó, no exhibiendo los carros, como si fueran un monumento, sino !caramba! ocultándolos como corresponde, para darle la preponderancia a la ciudad, a la gente, a los transeúntes…

Y teniendo un poco de visión de todo lo que iba a pasar 3 o 4 décadas después…

Por supuesto, pensando en que esto se iba a complicar ya con el aumento de la flotilla vehicular… Por otro lado también pensaron en aprovechar los centros de manzana, en ese momento habían unos centros de manzana desocupados, o sea áreas libres que eran patios de las casas o de los comercios, que se estaban desarrollando en ese momento en el casco central, entonces la idea era abrir esos espacios, esos centros de manzana, creando accesos diagonales o donde se pudiera, para aprovechar plazas…

Hacer bulevares…

¡Claro! Bulevares internos, dándole doble exposición a los locales comerciales, es decir que los locales comerciales o las oficinas o las casas tuvieran doble fachada, fachada hacia adentro y fachada hacia afuera, eso es muy interesante, porque entonces compensaba con plusvalía la pérdida de terreno que se debía al uso público o eventualmente el Estado tendría que comprarlo, pero le estaba dando beneficios a la gente para poder tratar en una negociación que fuera un ganar, ganar para el Estado, para la ciudad y para los propietarios… Esto era genial porque se estaban creando “oasis” dentro de la manzanas, entonces se podría recorrer peatonalmente en diagonal por dentro de las cuadras… era un proyecto muy atractivo, un diseño urbano muy vivencial, ecológico, obviamente todo esto era peatonalizado…

Había equilibrio…

Sí, había un equilibrio porque al generar la doble fachada para los comercios, estaba dando rentabilidad también… Como sabemos, hoy en día las tiendas que quedan en los bulevares que se han peatonalizado son las que tienen mayor plusvalía y son los terrenos que cuestan más caros, contrariamente a lo que se pensó inicialmente, de igual manera, propuestas puntuales como techar los bulevares… bueno, peatonalizar la avenida central, eso estaba contemplado, y ya se hizo, techar la avenida central, para convertirla en una especie de “pasaje al aire libre”… Se daba esa posibilidad, porque ya estarías climatizando toda este bulevar peatonalizado, a la hora que le hacés un techo digamos transparente arriba, ventilado, lográs que el uso que está dándole la gente, se prolongue inclusive cuando llueve, de igual manera podrías lograr este tipo de eventos como exposiciones, conciertos, encuentros, esquinas de diálogo, ferias  artesanales, restaurantes, cafeterías,  teatro callejero,  y otras cosas… que inclusive muchas se están dando ahora…

Entonces había una serie de propuestas, muy, muy adelantadas, que sería bueno recordar…  De igual manera se habló, se contemplaban los parques lineales en los ríos, en el María Aguilar y en el Torres, muy importante, propuesta que fue retomada… en el proyecto de Centro Cívico Nacional y Anillo de renovación urbana, posteriormente por el INVU, pero son propuestas que hoy en día se está hablando de ellas y todavía no las hemos hecho, iIncreíble! Al final no interesa quién las propuso…

Fíjate que hablamos de los setentas… Era el momento propicio para poner en marcha la renovación de la ciudad, recordemos que el presidente era don José Figueres Ferrer. El proyecto lo presentaron Felo y Bertheau a la Casa Presidencial, llevaron las maquetas y las láminas, fue un trabajo de un año gigantesco, de investigación, etc., desgraciadamente no pudieron convencer a don Pepe Figueres, y según indica Felo, les dijo: ¡Por favor, muchachitos, ustedes, creen que todo lo saben!

El asunto es que la propuesta no fue aceptada, entonces Felo se enojó, dejó tirada la maqueta, los planos, etc.  Yo me he propuesto recuperar ese material valioso, que estaba en la Escuela de Arquitectura, luego lo pasaron a la oficina de Jorge, luego estaban donde Edgar… Anduvieron de mano en mano, lo último que se supo es que Jorge se pasó de oficina y no aparecieron, pero era un rollo grande… Esto me ha tenido muy preocupado, porque he querido publicarlo en la revista del Colegio de Arquitectos… y retomar algunos temas…

Otra cosa que era muy importante era la creación de dos vías de acceso, perdón, no vías de acceso, dos vías rápidas, o sea calles, autopistas rápidas, que conectaran el este con el oeste, es decir, dejar de enfatizar el sistema polinuclear o satelital que tenemos de San José y los otros distritos, o sea, satelital, sino más bien pasar del este al oeste con mucha fluidez…

Ellos lo ponían como carreteras, de hecho estaban trazadas, hace un tiempo Edgar me estaba hablando de la que pasaba por Barrio México y ahí la vi y lo que faltaba era muy poco, era un puente para unir la autopista que va para Alajuela… El planeamiento era para evitar, descongestionar, que la gente que tenía que pasar de este-oeste y viceversa, no se estuviera metiendo al centro, ¡ah! bueno, es que esto está basado en algo muy encantador, San José es lineal, la ciudad se desarrolla a lo largo de los dos ríos, ¡cierto!, el desarrollo de San José ha sido lineal, este-oeste, entonces no podemos ir contra la naturaleza, de hecho el desarrollo, –por así decirlo– de nuestros pueblos indígenas, de los territorios indígenas, fue lineal… Claro que fue lineal, o sea, en el este estaba un Cacique y en el oeste estaba otro Cacique, ¿por qué?, porque tiene que ver con la Madre Naturaleza, con la conformación ecológica del Valle, lo natural del Valle, por ahí anda la cosa…

La curadora e historiadora Ilena Alvarado, en un ensayo llama a Felo García como representante de la Arquitectura marginal.  Ella hace un análisis profundo, y lo propone como el primer artista costarricense que tiene preocupaciones estéticas con la temática del tugurio.  ¿Vos como amigo y colega de Felo, como analizas esta proyección en su obra?

Ese análisis es muy válido, Felo llegó a este tema luego de estar más bien experimentando o ensayando con las temáticas abstractas, totalmente, pintura abstracta,  y luego llega a esto, se acerca un poco más, por decirlo de ese modo, al realismo, Felo, siempre la ha llamado la “arquitectura espontánea”. Reconoce en esta arquitectura un gran valor de improvisación,  de creatividad, por parte de las personas que no saben de arquitectura, es decir es una arquitectura espontánea, pero la verdad es que es una arquitectura sin arquitectos, porque es una arquitectura vernacular, ese es el valor que Felo le está viendo a esto, y le ve otro valor intrínseco, es “como puedo ir creciendo de una manera orgánica”, porque a veces las arquitecturas formales no crecen de esta manera orgánica,  finalmente la diversidad de materiales, es como un ensamble matérico, como los ensambles que hizo Felo en su momento…

Claro, es toda una corriente y expresión del arte del siglo XX…

Así es, Felo sabe reconocer esto y lo que yo estoy comentando es lo que yo he oído que él me ha narrado, porque yo le he preguntado sobre la temática del tugurio…

¡Ah, no!, pero es muy valioso, porque otros arquitectos dejan de lado ese tipo de construcción… Claro… se minimiza porque es una arquitectura barata, verdad… por así decirlo temporal, porque muy rápidamente cambia, se colapsa…

Lo grandioso es que Felo integra “eso” al arte…

A otro nivel, exactamente… Lo lleva… lo traslada, lo transporta… y hace sus propuestas, que son maravillosas… A mí me causa mucha impresión estar frente a una obra de éstas… vos nunca ves una persona… Con Felo hemos recorrido muchos lugares que le han servido de modelos…

Los barrios del Sur, San Cayetano, Colonia Kennedy, Paso Ancho, San Sebastián, Barrio Cuba… A Felo le encanta, a veces pasamos -en carro-, por los barrios del Sur, no por complacerlo para que vea las casas que le gustan, sino porque es más rápido, entonces siempre se queda pensando y dice: “hay tantas posibilidades de lo que se puede hacer aquí a nivel urbanístico, mirá eso es lo que a mí me gusta, eso es lo que yo retrataba, eso es lo que yo estaba tratando de lograr con mi pintura…”, entonces es interesante, el valor, la revaloración que le da Felo al fenómeno del tugurio, que lo eleva a un nivel de obra de arte, como vos lo señalaste…

Algunas veces logramos percibir de un modo casi adivinatorio, los entrecruces de líneas, la ruptura de la geometría, la especie de cableado al estilo telaraña y todo ese enjambre con formas y listones  abstractos y matéricos de la vivienda marginal…   Son composiciones que bien se pueden incluir dentro del barroco latinoamericano… Vos como analizás estas creaciones donde se esfuman los límites de lo real  para entrar en el ámbito de lo mágico

Pues sí, realmente no lo hubiera analizado así, pero ahora que vos lo decís, me parece que sí se entiende así, y pienso que sí raya en los límites del realismo mágico, no lo había analizado en esa tendencia, relacionado con esa tendencia latinoamericana, pero me parece que sí, que tiene mucha relación, habría que preguntarle a Felo… a ver si él lo tomó en cuenta, ¿no?

En ciertas ocasiones he preguntado a Felo y me dice: “mirá, es que cuando yo empecé a ir a Caracas… cuando tenía 16 años, después estuve en Medellín, Cali, después en Bogotá, ahí se me fue alumbrando el asunto…”

Es cierto, y puedo afirmar que Felo me ha hablado que cuando él empezó a jugar futbol profesional, que empezó a viajar por Sudamérica, le tocaba también reconocer las favelas en Brasil, algunos asentamientos en precario en Colombia, en Venezuela, también, entonces él se estaba nutriendo con todo esto, siendo como es una persona tan observadora y que tiene tan buena memoria gráfica… entonces todo eso le estaba quedando en la retina, ahí mismo aprendió sobre el bambú, que es otro tema que desarrolló Felo muy bien a nivel de arquitectura, a nivel de construcción, entonces pues sí, yo creo que… además, lo que pasa con Felo es que es un excelente dibujante,  él lo maneja muy bien, maneja muy bien el color, ¡ojo! ¡dibuja todos los días!, tiene una gran formación en el aspecto compositivo, conoce muy bien todos los movimientos de la historia de la pintura, la historia de la arquitectura…

Felo estuvo con las vanguardias del siglo xx…

Como no, estuvo con las vanguardias del siglo XX… Sí, es que su creación es como una síntesis, entre lo figurativo y abstracto…

Cuando estoy con personas u otros artistas que en realidad no conocen muy bien a Felo, de un momento a otro se quedan viendo un cuadro con la temática de los tugurios y dicen: ¡ este es el cuadro de un arquitecto!, yo les digo no, hay que verlo con otros ojos, más bien en una abstracción de Felo, ahí es donde está implícita su formación de arquitectp.

Hay muchos más planos arquitectónicos en las abstracciones de Felo que en los tugurios…

Abel, Felo se refiere a la arquitectura como “arte” y en una conversación que tuvimos recientemente me  comentó que en la actualidad los arquitectos tienen opciones y oportunidades para hacer dinero, no obstante “se han alejado de la arquitectura como arte…”

Sí, eso es un tema muy puntual en Felo, ¿por qué?, bueno es que Felo es artista, pintor, escultor, y además es arquitecto, pero además ejercía otras disciplinas… Entonces digamos que tenía tres “queridas”… el fútbol, la otra la arquitectura… y por supuesto la pintura… y la más mal agradecida era la arquitectura, porque era mal pagada y la que menos satisfacciones le daba, entonces analicémoslo desde este punto de vista, ¿por qué menos satisfacciones le daba?… Porque él estaba buscando ofrecer un “producto” a sus clientes, con un alto contenido artístico, con una gran responsabilidad y con un gran peso personal de su… vamos a ver, de su yo interior en esa obra, entonces Felo arguye: “cuando vos pintás, cuando vos hacés arquitectura y jugás futbol, vos te exponés, te exponés al público, entonces es muy jodido porque estás diciendo este soy yo, entonces metí la pata o les gustó… esto lo hice yo, entonces esa pintura te van a decir los observadores, los críticos, es una porquería o es genial…” Felo ha tenido la gran suerte y ventaja que los medios, los encargados de hacer crítica, lo han tratado con dedos de seda desde que empezó con el tema de la vivienda espontánea.

Tengo entendido que para su primera exposición con el tema de la “abstracción” (1958), levantó un polvorín desmesurado… Conozco expresiones muy fuertes en contra de Felo y su creación… Incluso hubo pintores que se mofaban de su expo…

No desde un inicio, tenés razón… Cuando ellos presentaron  la expo… Con Manuel de la Cruz, y los demás integrantes del grupo 8, la primera exposición de arte abstracto, fue una locura, hay que leer periódicos de esa época para calibrar el broncón, y los epítetos fuera de tono en contra de ellos, sin embargo con el tiempo se impuso la calidad del trabajo de éstos magníficos creadores. No obstante, es cierto, los trataron de un modo grotesco…

Felo lo narra, que le apedreaban la casa y se ganó muchas enemistades…

Efectivamente, inclusive… hay unas anécdotas ahí… muchas… con relación a lo que ellos hicieron, con el “Grupo 8”… tenés toda la razón, sin embargo, posteriormente sí tuvo muchísima aceptación, por eso te decía el exponer es un compromiso, por así decirlo, en cierta forma es la verdad del artista…

Felo sí repudia eso, digamos que el arquitecto actualmente con todas las posibilidades que tiene en vez de lograr productos con belleza, lo que hace es cosas muy feas…

¡Caray!, es que hacer arquitectura es un gran compromiso, hay que dedicar mucho tiempo y realmente estar casado con el oficio, es decir, no se trata nada más de resolver una cuestión técnica… ese otro componente, que es la puerta detrás de los espacios  es muy importante y es inherente a la arquitectura, y es la diferencia de la mera construcción, de la mera edificación. Pero entonces hay que entender esto y tener la capacidad… entre… Los arquitectos estamos entre la espada y la pared, porque a veces el presupuesto, el cliente… van en detrimento de la arquitectura.

Que te dicen quiero hacer algo económico… es un disparate…

Por supuesto, Felo lo tiene clarísimo, por eso dice que la más ingrata de las “queridas” es la arquitectura…

Conversemos de tu trabajo en colaboración con el Maestro Felo García. Me parece que la última obra de Felo fue proyectada con tu complicidad, ¿cómo valorás la experiencia?

Bueno, esto para mí fue una experiencia increíble, poder llegar a trabajar y diseñar con Felo, con un gran respeto profesional de cada uno… Por supuesto, Felo inició con la parte conceptual y me dirigió hacia dónde queríamos… Yo compartí con él los conceptos de base de inicio del proyecto, posteriormente me tocó un poco más el desarrollo de la carpintería, como debe corresponder, en una relación de discípulo y maestro, ¡cierto! Esta obra es el edificio del Instituto Británico, que está ubicado al costado oeste del Mall San Pedro, es un edificio de más o menos 1600 metros cuadrados, de tres pisos… en su momento se diseñó, como te dije para el Instituto Británico, hoy en día se le ha alquilado a la UNED, que es la que está ahí, con la ventaja que los mismos colores que tenía el Instituto Británico los comparte la UNED, que son el amarillo y el azul… Fue una experiencia inolvidable, de mucho trabajo, igual de una relación muy grande y muy cercana, durante casi dos años, en que desarrollamos el proyecto, relacionarnos con la gente, con los propietarios, con los profesores del instituto, los administrativos, etc., y lograr un proyecto que cumpliera las expectativas de todos los involucrados, en este caso, y creemos, porque así no los transmitieron, de que sí cumplimos con ese objetivo.

Para concluir, hay una frase de Felo García, más o menos en esta dirección: “Cuando fundamos la Escuela de Arquitectura, trabajábamos 24 horas… Recuerdo que yo a veces llegaba de mi taller de pintura a media noche y revisaba proyectos, documentos pendientes…”.  En el contenido de la afirmación se siente una carga de energía y positivismo increíble… ¿Esa metodología, ese estilo, hizo que fuesen vistos como aves raras, o lo contrario: la vanguardia de la UCR?

Me parece que eran las dos cosas, eran vistos como “aves raras” y además eran la “vanguardia”… Fue muy intenso, porque como sabemos  en la arquitectura, pues, lo ideal es trabajar…, es “aprender haciendo”, es estar trabajando y diseñando todo el día, entonces esta metodología que era innovadora, hoy en día las universidades que tienen escuelas de arquitectura, ya que no cierran, los talleres pasan abiertos toda la noche, porque los jóvenes tienen horarios diferentes y tienen que cuadrarse con sus demás materias y ocupaciones, y hay momentos que son más inspiradores que otros para trabajar, por lo tanto esta fue una política de la Escuela de Arquitectura de estar abierta las 24 horas, que la gente “viviera en la universidad”… Porque al final esto de la arquitectura se vuelve como un noviciado, estar ahí en el claustro, verdad, como un monje, estás casado prácticamente con la arquitectura…

No faltaban los comentarios mordaces de alumnos de otras facultades… Señalaban: “… es que la Escuela de Arquitectura está en una fiesta permanente”…

Pues todo eso tiene que ver… Porque la arquitectura es seria pero no aburrida… y de la interacción personal entre los estudiantes van saliendo soluciones compartidas o soluciones mejoradas…

Lo llamativo con Felo es que era un ejemplo a seguir… Tenía la costumbre que le queda a uno, dormir muy poco, tres horas o menos, en esa época, que él me lo comentó de este modo: “…cuando él estudió en Inglaterra le tocaba trabajar y le tocaba estar en la universidad, y entonces en su último año, dormía muy poco… Al regresar al país, tenía el cuerpo acostumbrado a esta rutina, que a la postre fue muy beneficioso para poder hacer todo lo que él hacía, al mismo tiempo, ¡claro! es la única manera de manejar todos los frentes en los que estaba inmerso…”.

No hay ningún secreto, es trabajo…

¡Trabajo…! 


ABEL CASTRO LAURITO (Costa Rica, San José, 1959)

Arquitecto, consultor de Arcocinco, S.A. Director de la Escuela de Arquitectura, U.I.A. Presidente del Colegio de Arquitectos, 2016-2018. Co-autor de la monografía “Rafael Ángel “Felo” García.

 

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